La psicología del personaje: Acción / Conducta
Personajes
La
conducta psicológica es el reflejo de actitudes, creencias y, de alguna
forma, de todo lo que acontece consciente o inconscientemente en
nuestra cabeza. Pero, sobre todo, la conducta es sinónimo de acción. La
arquitectura psicológica de un personaje debe plasmarse en la
narración dándole profundidad al relato. Para ello, se construyen
acciones claves relacionadas implícitamente con el ámbito interno del
personaje (personalidad, carácter, creencias, hábitos…) , que fijan y
determinan el cómo y el porqué del transcurso del conflicto. Estas
“acciones de conducta” tienen una importante doble dimensión dramática:
- Son parte del desarrollo argumental. Guían la historia a partir de las características propias que se le han concedido al personaje. lo cual enriquece el sentido de la película y la dota de coherencia.
- Describe lo que hay más allá de los hechos narrativos. Contextualiza y forma una imagen global del personaje que es clave para comprender la historia y crear empatía en el espectador.
Está
comprobado que los personaje fundamentados en un campo psicológico
extravagante y atractivo atraen al público. ¿Alguien que haya visto la Naranja Mecánica no recuerda la obsesión enfermiza de Álex con Beethoven? ¿Quién puede olvidar las miradas de Hannibal en El silencio de los corderos?
Estos personajes conectan con el espectador y le llevan a experimentar
una sensación de identificación / rechazo que los conmueve o perturba.
El sumergirse en la mente de un ser complejo multiplica el efecto que
las acciones tienen como “universalizadoras” de sentimientos o emociones
en la ficción, puesto que esa mente extraña conecta con la nuestra a
niveles que a veces desconocemos. Para ello requerimos de “acciones de
conducta” que vayan más allá de la simple consecuencia del hilo
narrativo.
La conducta en la práctica
Vamos a ver un par de ejemplos donde se contraponga una simple acción narrativa con otra de conducta:
- Una mujer va por la autovía, pierde el control de su coche y provoca un accidente.
- Un joven drogadicto coge el coche después de esnifar una gran cantidad de cocaína, se pone a 100 km/h en un tramo urbano y acaba estampándose
- Un policía mata a un villano en un tiroteo
- Un policía se ensaña con un joven de raza negra tras un hurto pegándole una violenta paliza
Para hacer este concepto todavía más gráfico, analizaremos las acciones de conducta del personaje Travis Bickle en la película Taxi Driver de Martin Scorsese.
Taxi Driver a fondo: La psicología del personaje como motor de la trama
Personajes
¡Aviso! ¡Spoilers!
El guionista Paul Schrader escribió Taxi Driver mientras ocupaba el apartamento de su ex pareja días después de que ésta decidiera acabar con la relación. No es precisamente una película de desamor, pero sí que transita por los territorios comunes que en nuestras crisis personales muchas veces hemos conocido: el sentimiento de inadaptación, la desesperación, la pérdida total de sentido y del rumbo personal, la frustración, la rabia, y, ante todo, la búsqueda de un nuevo camino que purgue nuestras penas y nos haga ver la luz.
El guión se pega a la nuca del protagonista, Travis Bickle, centrando totalmente la acción dramática en lo que éste hace, decide o siente. De hecho, prácticamente en todas las escenas aparece en la pantalla implicado de una forma directa y siendo siempre el sujeto activo que dirige la trama. Dado el subjetivismo tan elevado que plantea el guión, la construcción del personaje es vital para poder desarrollar la historia coherentemente. La acción y, en consecuencia, el desarrollo argumental irá estrechamente ligado a la psicología del protagonista. Las acciones conductuales son una constante para saber cuál es la lógica del relato y poder interpretar su fondo.
El análisis de Travis Bickle
- La primera acción de conducta aparece
en la segunda secuencia, justo tras los créditos, y en ella se da el
punto de partida de la película. Vemos a un hombre de aspecto desaliñado
y semblante tosco que busca trabajo como taxista porque no puede dormir
por las noches. Se trata de una búsqueda sin pretexto, sólo para
rellenar (infructuosamente) un gran vacío interior.
- Las
inmersiones de su taxi en el Bronx neoyorquino no despejan a Travis,
que sigue padeciendo insomnio. Para sobrellevarlo, acude de nuevo (se
evidencia anteriormente que no era la primera vez) a unos cines porno,
donde trata de cortejar de forma un tanto patética a una dependienta.
Deducimos que los hábitos algo depravados de Travis son fruto de su
desesperación y aislamiento con el entorno.
- Travis decide buscar la realización propia en los demás y tomar la
iniciativa. Se fija en una mujer atractiva que trabaja en el gabinete de
un famoso político, y la avasalla en su trabajo con sorprendente éxito.
Sin embargo, su mente todavía está lejos de los valores sociales
habituales, y sus desvíos comienzan a aparecer cuando la lleva a un cine
porno con total normalidad, lo cual la escandaliza. Consecuencia de
ello, Travis trata de reconciliarse pero el nulo caso que consigue le
hace perder los papeles e irrumpe en su despacho lleno de rabia. A
pesar de su esfuerzo, su naturaleza inadaptada sale a flote y lo acaba
hundiendo aun más.
- Su
intento frustrado de relación personal y la creciente degeneración de
la “basura” que ve tras los cristales de su taxi en las calles de Nueva
York aumentan todavía más la angustia de Travis. Su aislamiento se
hace más airado y se refugia en el ejercicio físico y las armas para
tratar de evadirse y a la vez sentirse inmune y superior a todo cuanto
le rodea. Asume finalmente que la única forma que concibe para
intervenir en ese mundo que no comprende es mediante la violencia.
- Travis
encuentra un nuevo camino que le servirá como purgatorio. La joven
prostituta Iris lo conmueve y lo dará todo por tratar de sacarla del
complicado ambiente en que está metida. Se encapricha por ella porque la
ve fuera de lugar como él. A pesar de todo, en Travis siempre ha
habido un reducto de sensibilidad que aflora en este caso para abrirle
los ojos definitivamente.
- Por último vemos el intento fallido de inmolación de Travis. Aquí consiguirá una salida para finiquitar sus dos grandes frustraciones: sentirse realizado e integrado ayudando a alguien más débil y de paso dar el último aliento acabando con parte de la “chusma” o “basura” que tanto odia. La explosión de ira contenida mediante un círculo de violencia que finalmente no le llevará donde pretendía. La muerte no llegó para Travis, aunque finalmente consiguió hacer algo por los demás, a su manera.
Fuentes:
- http://creaguion.blogspot.com.co/2011/02/la-psicologia-del-personaje-accion.html
- http://creaguion.blogspot.com.co/2011/02/la-psicologia-del-personaje-accion.html
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